OTRAS VOCES

18 noviembre 2009

Otros villanos

Por: Joe Montesinos
Otros villanos es una interesante muestra de la literatura peruana joven actual, además de un importante documento que podrá ser tomado como referente en algunos años, puesto que es una selección de textos inéditos (y que probablemente solo salgan en este libro) y una compilación sesuda y bien elaborada. Otros villanos se divide en dos libros, uno de narrativa y otro de poesía, con textos de las tres primeras promociones de Literatura de la Universidad Nacional Federico Villareal. Una muestra valiosa del arte escrito de dicha casa de estudios. El lector tomará el libro en sus manos y no lo podrá dejar. Una nueva editorial independiente ha tomado interés en esta importante realización: Pájaros en los Cables Editores que se complace en invitar a todos los interesados en la buena literatura a la presentación de los libros OTROS VILLANOS poesía y narrativa, obras en las que se muestran los trabajos de jóvenes escritores destacados como Alessandra Tenorio, Víctor Ruiz, Carlos Saldívar, Joe Montesinos Illesca, Antonio Taboada, Carlos Morales Falcón, Nadeshda Rodríguez, René Llatas Trejo, Ilich Quispe, Jorge Luis Obando, Paola Roncal, entre otros. Dicho evento se realizará el lunes 23 de noviembre a las 7:00 p.m. en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (Calle Colina 398, Miraflores). Nos acompañará en los comentarios, el reconocido escritor, Oswaldo Reynoso y el poeta Ronald Portocarrero. Como ya mencioné, estos libros se recogen textos de 16 poetas y narradores, algunos con libros ya publicados, y otros que aún mantienen sus obras inéditas. Siendo esta muestra, en poesía y narrativa, una importante selección que sin duda (y redundo una vez más en lo ya dicho, pero es que es cierto) será un buen aporte a la literatura actual. También estarán presentes, autoridades de la referida institución y otros invitados de honor. Están todos invitados. El ingreso es libre.

08 noviembre 2009

Coloquio de estudiantes en la universidad Villarreal

PRIMER COLOQUIO ANUAL DE ESTUDIANTES DE LITERATURA
CAELIT UNFV 2009


PROGRAMACIÓN

MIERCOLES 11 DE NOVIEMBRE

Inauguración
09:00 – 10:00

Dr. Germán Peralta Rivera (Decano de la Facultad de Humanidades)
Lic. Nora Fataccioli Rubio (Directora de la Escuela de Lingüística y Literatura)
Pilar Alzamora Del Rosario (Presidenta del CAELIT UNFV – 2009)

Modera: Melissa Pérez.

Mesa 1
LA PALABRA ORAL EN EL INDIGENISMO: JOSÉ MARÍA ARGUEDAS Y CIRO ALEGRÍA
10.00 a 11.30

Gonzalo Espino Relucé (UNMSM/UNFV): José María Arguedas: Reflexiones sobre la tradición oral y el recopilador.
Giuliano Terrones Torres (UNFV): Dos calas en el discurso crítico festivo en El Mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría
Dimas Arrieta Espinoza (UNFV): Katatay y las poéticas quechuas.

Modera : Max Pinedo.

Mesa 2.
HUMOR, NEORREALISMO Y GÉNERO BIOGRÁFICO EN LA GENERACIÓN DEL 50`: RIBEYRO Y CONGRAINS
11.30 – 13.00

Douglas Rubio Bautista (UNMSM): ¿Neorrealismo italiano en Lima, hora cero : Aproximaciones a la narrativa de Enrique Congrains Martín.
Irene Cabrejos de Kossuth(PUCP/CELACP): El humor en Julio Ramón Ribeyro
José Güich Rodríguez (Universidad de Lima): “Espumante en el sótano”: Los días subterráneos (construcción del espacio en un cuento de Julio Ramón Ribeyro)
Sandra Granados Vidal (UNFV): El yo ribeyriano: diario y correspondencia de Julio Ramón Ribeyro.

Modera : Jorge Zagal.




Receso
13.00 – 14.30

CONFERENCIA.
14.30 – 15.15
Raschid Rabí (UARM): El género de los superhéroes en las historias y la literatura de género. Algunos apuntes sobre la relación entre historieta y literatura.

Modera: Pamela Medina

Mesa 3.
DE LA NARRATIVA MODERNISTA AL DISCURSO DEL CONFLICTO ARMADO
15.15 – 16.15
Judith Paredes Morales (UNFV): El cuerpo moderno en los ojos de los reyes de Abraham Valdelomar
Jorge Terán Morveli (UNFV-UNMSM): La boca del lobo: una aproximación a la lucha por la legitimación de la violencia.
Víctor Quiroz Ciriaco (UNMSM): Violencia, distopía y colonialidad en la novela peruana sobre el conflicto armado interno.

Modera: Renatto Gallesse

Mesa 4.
INDAGACIONES SOBRE SUBALTERNIDAD, GÉNERO Y VIOLENCIA EN LA NARRATIVA PERUANA.
16.15 – 17.15
Regina Martínez García (UNFV): El yo subalterno en Piel de mujer: El testimonio de Delia Zamudio.
Jossimar Cavalier González (UNFV): Falogocentrismo y alteridad en El matrimonio: un cuento de Sebastián Salazar Bondy
Pilar Alzamora Del Rosario (UNFV): Abyección, homoerotismo y frontera genérica en la narrativa de José Diez Canseco.
Leydy Borja Clemente (UNFV): Aproximación a los métodos de violencia en dos cuentos peruanos.

Modera: Evelyn Luján

Mesa 5.
HETEROGENEIDAD EN LA POESÍA PERUANA
17.15 – 18.30

Mauro Mamani Macedo (UNMSM): La poesía de Gamaliel Churata
Javier Morales Mena (UNMSM): La poesía metafísica de Juan Ojeda
Alexis Iparraguirre Castro (PUCP): Una composición modernista en una poética de vanguardia: El caso de Trilce I de César Vallejo.

Modera: Paulo Piaggi.

PERFORMANCE:
Yo Judas, de Johan flores.
18.30 – 19.10

Presentación de Libro :
19.10 – 20.00
Rodolfo Hinostroza: Cuentos incompletos y teatro
Presenta: Víctor Ruiz.

Modera: Celeste Beas.


JUEVES 12 DE NOVIEMBRE

Mesa 6.
POÉTICAS DE LAS REVISTAS LITERARIAS DE LA UNFV
9:00 – 10:20

En la sala de espera
Nudos y laberintos
Re-tratos
Villa literaria
Argonautas

Mesa 7.

DERROTEROS DE LA LITERATURA ECUATORIANA
10:20 – 11.20
José Miguel Vásconez (Consejero- Embajada de Ecuador) El Ecuador en las tradiciones de Ricardo Palma.
Gabriela Falcón (Agregada Cultural- Embajada de Ecuador) : El Cuento ecuatoriano Contemporáneo.
Jaime Vargas Luna: Cuerpo, identidad y política en Poso Wells y El último cuerpo de Úrsula

Modera: Jonathan Timaná

Mesa 8
INTERROGANTES, DILEMAS E IDENTIDAD EN LA OBRA DE HINOSTROZA, EIELSON Y LA POESÍA DE LOS 80´.
11:20 – 12:20
Carlos Torres Astocóndor(UNFV): Dilemas entre escritor y crítico literario en “El Benefactor” de Rodolfo Hinostroza
Shéridan Medina Cabrera (UNFV): Jorge Eduardo Eielson: La búsqueda de la esencia a través de la desnudez en Noche oscura del cuerpo

Jorge Zagal Matasoglio(UNFV): Cuerpo como identidad y discurso de resistencia en la poesía femenina peruana de los 80: un acercamiento a la poética de Mariela Dreyfus, Rocío Silva Santisteban y María Emilia Cornejo

Modera: Pierre Pino

Presentación de Libro
12.20 – 13.10
Caza de zurdos de Alessandra Tenorio

Presentan:
Dimas Arrieta
Gabriel Rimachi

Modera: Alfredo Lazarte
Receso
13:10 – 14:30 hrs.

Mesa 9.
APOSTILLAS A LAS FICCIONES DEL (NEO) INDIGENISMO
14:30 – 16:00
Moisés Sánchez Franco (UNMSM): Representación de la coca en el relato Cómo habla la coca, de Enrique López Albújar.
Nécker Salazar Mejía (UNFV): El mundo es ancho y ajeno: Una metáfora de la nación peruana.
Miguel Maguiño Veneros (UNMSM): Neoindigenismo : una propuesta de lectura.
Dorian Espezùa Salmón (UNFV-UNMSM): Interculturalidad y literatura.

Modera: Víctor Huamalíes

Mesa 10.
DISCURSOS IDEOLÓGICOS EN LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XIX y XX
16:00–17:00

Marilyn Milla Villegas (UNFV): El matadero: el unitario – intelectual y su discurso de reproche.
Gustavo Alcántara Ariche(UNFV) : La jaula ideológica : Estado y sujeto en El matadero de Esteban Echevarrìa
Maribel Bendezú(UNFV): Cecilia Valdés y el discurso ideológico de poder en la construcción de la Nación cubana


Modera: Yaneth Sucasaca.



Recital y Presentación de Libro: Los broches mayores del sonido (Hora Zero)
17:00 – 18:30
Participan :
Enrique Verástegui
Jorge Pimentel
Ángel Garrido
Paul Guillén
Eloy Jáuregui

Modera: Crisóstomo Gamboa

Mesa 11.
IMAGINARIOS DE LA POESÍA PERUANA Y FANTASÍA EN LA CUENTÍSTICA DE VALDELOMAR
18.30 – 19.30
Melissa Pérez García(UNFV): Modernidad y fantasía en Finis desolatrix veritae de Abraham Valdelomar.
Jorge Vergara Pérez (UNFV): Sobre La lira arequipeña: “Ciudad caudillo”
Edwin Chillcce Canales(UNFV): Alegoría y regeneración en El pabellón peruano de Luis Benjamín Cisneros.

Modera: Antonio Chumbile

Presentación de libro
19.30 – 20.10
“Antología Intima” de Carlos Calderón Fajardo
Presenta: Gabriel Rimachi



VIERNES 13 DE NOVIEMBRE

Mesa 13.
MUNDO ANDINO EN LA POESÍA Y NARRATIVA PERUANA
09.00 – 10.00
Víctor Huamalìes Chirito(UNFV) La poesía trágica del migrante andino-quechua expresada en la escritura castellana en: A nuestro Padre creador Túpac Amaru en el himno-canción de José María Arguedas.
Juan Carlos Gaspar (UNFV) Estrategias discursivas para conocer al Perú a través de una novela de aventura: Rutsi, el espíritu de la selva de Carlotta Carvallo
Pierre Pino Tumpay(UNFV): Saralapacha: Una aproximación a la cosmovisión andina en Candela quema luceros de Félix Huamán Cabrera
Renatto Gallesse: Los mundos unipersonales y multipersonales en El dilema de Krause de Ciro Alegría
Modera: Sheridan Medina.

Mesa 14.
REVISANDO EL CANON DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL
10:00–11:10
Diana Ruiz (PUCP): "En el orbe español no hay más leyes que tu gusto", la figura del rey como desencadenante de la tragedia en La estrella de Sevilla”
Jesús Hidalgo Campos (PUCP): \"cristianos sois, haced como cristianos\": Una aproximación metateatral a El príncipe constante de Calderón de la Barca
Agustín Prado Alvarado (UNMSM). América en la obra de Cervantes: una lectura transatlántica.
Modera: Claudia Dioses

CONFERENCIA
11:10 – 12:00
Marcel Velázquez Castro (UNMSM): Cagatintas y papelistas: Prensa y literatura en el siglo XIX peruano.

Presentación del libro
12:00–13:00
El fantasma que te desgarra de Julián Pérez Huarancca.
Comentan:
Gonzalo Espino
Alexis Iparraguirre.
Edward Espinoza.

Receso
13.00 – 14.30







Mesa 15.
CONFERENCIA MAGISTRAL
14.30 – 15.30
Dr. Carlos García Bedoya (UNMSM): Hacia un nuevo humanismo. Por una epistemología
dialógica intercultural

Modera: Diana González

Mesa 16.
REVISANDO LA NARRATIVA DE ENRIQUE CONGRAINS Y CRONWELL JARA.
15:30 – 16:30
Katherine Paz Ordóñez (UNFV): El sujeto migrante en El niño de junto al cielo
Edison Flores (UNFV): Desencuentros de la modernidad: crisis de la identidad del individuo en la novela No una, sino muchas muertes.
Pamela Medina(UNFV): La pampa de Amancaes: la representación de la barriada en Montacerdos de Cronwell Jara.

Modera: Giovanna Gabriel.

Mesa 17.
TEATRO Y MASS MEDIA EN VARGAS LLOSA E IDEOLOGÍA EN MIGUEL GUTIERREZ.
16.30 – 17.30
Vanessa Vera: Reinvención de la tradición y teatralización de la subjetividad en La señorita de Tacna de Mario Vargas Llosa.
Jhoanna Ríos:Cultura de masas en El elogio de la madrastra
Jonathan Timaná: Ideología en Una vida completamente ordinaria: Un cuento de Miguel Gutiérrez.

Modera: Vanessa Roque.

Mesa 18.
LIRISMO, LOCURA, PODER Y UTOPÍA EN LA POESÍA PERUANA.
17.30 – 18.30
Armando Alzamora Flores (UNFV) Sujeto lírico y sujeto empírico en Los extramuros del mundo de Enrique Verástegui
Paul Guillén (UNMSM): Los colores de la locura en El idiota del apocalipsis de Guillermo Chirinos Cuneo
Max Pinedo Yahuana(UNFV): Hegemonía, poder y utopía en dos poemas de Antonio Cisneros.

Modera: Jossimar Cavalier.

TESTIMONIO Y PRESENTACIÓN.
18.30 – 19.10
Breviario de Santa Inés de Arturo Corcuera.
Presenta: Víctor Ruiz

19.10 – 20.10
Haruhiko & Ginebra de José Donayre

Presenta:
José Güich
Marco G. Falcón.

Modera: Carlos Torres.

Conferencia
20.10 – 20.40
Oswaldo Reynoso

Modera. Yuri Sakata.

Clausura

Vino de honor.

26 octubre 2009

Haroldo Conti - Elcazador americano

25 octubre 2009

Poesía latinoamericana (6): Ramón López Velarde (Zacatecas, 1888 - Ciudad de México, 1921)

''En mi sentir, el poeta debe ser no sólo personal, sino personalísmo. Hay que beberse las distancias de lo infinito para dar la nota más individual. Quizá la norma superior consiste en tomar las perspectivas de lo eterno e incorporarlas a la obra de arte, como Eolo encierra a los huracanes en su odre. La misma poesía de las cosas humildes es rectora, jamás subordinada.''


EL ADIÓS

Fuensanta, dulce amiga,
blanca y leve mujer,
dueña ideal de mi primer suspiro
y mis copiosas lágrimas de ayer;
enlutada que un día de entusiasmo
soñé condecorar,
prendiendo, en la alborada de las nupcias,
en el negro mobiliario de tu pecho
una fecunda rama de azahar.
Dime ¿es verdad que ha muerto mi quimera,
y el idólatra de tu palidez
no volverá a soñar con el milagro
de la diáfana rosa de tu tez?

(Así interrogo en la profunda noche
mientras las nubes van
cual pesadillas lóbregas, y gimen,
a distancia, unos huérfanos sin pan.)

De las cercanas torres
bajo el fúnebre son
de un toque de difuntos, y Fuensanta
clama en un gesto de desolación:

"¿No escuchas las esquilas agoreras?
¡Tocan a muerto por nuestra ilusión!
Me duele ser cruel
y quitar de tus labios
la última gota de la vieja miel.

"Mas el cadáver del amor con alas
con que en horas de infancia me quisiste,
yo lo he de estrechar
contra mi pecho fiel, y en una urna
presidirá los lutos de mi hogar."

Hemos callado porque nuestras almas
están bien enclavadas en su cruz.

Me despido... Ella guía,
llevando, en un trasunto de Evangelio,
en las frágiles manos una luz.
Pero apenas llegados al umbral,
suspiro de alma en pena
o soplo del Espíritu del mal,
un golpe de aire marea la bujía...

Aúlla un perro en la calma sepulcral...
fue así como Fuensanta y el idólatra
nos dijimos adiós en las tinieblas
de la noche fatal.


(La Nación, «Página literaria de los lunes», México, 3 de junio de 1912.)




LA SUAVE PATRIA


Proemio

Yo que solo canté de la exquisita
partitura del íntimo decoro,
alzo la voz a la mitad del foro
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo,
para cortar a la epopeya un gajo.


Navegaré por las olas civiles
con remos que no pesan, porque van
como los brazos del correo chuan
que remaba la Mancha con fusiles.


Diré con una épica sordina:
la patria es impecable y diamantina.
Suave Patria: permíteme que te envuelva
en la más honda música de selva
conque me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero.



(Fragmento. De El son del corazón)

03 septiembre 2009

Crónicas urbanas - Aderezo urbano de madrugada

>>Por: Richard Chávez<<


Colaboración especial para OTRAS VOCES

Publicado en http://www.richardchavez.blogspot.com/ y en Diario Correo.

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A las doce de la noche la ciudad es cubierta con una manta negra; los bordes de los edificios desaparecen, los colores fallecen lentamente, y sino fuera por la luna, Piura quedaría totalmente a oscuras. En el centro de la ciudad, jóvenes universitarios cierran las transnacionales para las que trabajan. Piura está lista para irse a dormir. Pero son los huequitos, o huariques como los llaman en la capital, los negocios sonámbulos que romperán con estas reglas de media noche. La cocción de papas, carnes, embutidos, etc. esparcirán un olorcito con el que más de uno se verá seducido, pues en la mayoría de estos lugares se come rico, harto y barato. ¿De qué serviría entrar a un restaurante con platos de porcelana si es que nuestros estómagos no salen satisfechos?

Uno de estos huequitos está situado en Castilla, y es Romans quien lidera en ventas gracias a sus gruesas hamburguesas llenas de papas fritas combinadas con un rico huacatay. Por el lánguido precio de un sol cincuenta vende corpulentos panecillos para la gentita “más calle pero elegante” que estará esperándolo, y “aunque sea una papita más”, mientras escuchan la invasión de los chispazos de cremas a sus pedidos. “Son tan grandes que cansan comerlas” comenta una caserita. Lleva 5 años en el negocio, pero cuando llegó a vender a la zona los vaguitos se la hicieron difícil, por eso debió contratar al Varón para que le vuelva la calma al negocio que al día gasta un balón de gas. Desde ahí el negocio marcha en total tranquilidad, como la madrugada misma.

El baile quizá es la forma más sana y divertida de bajar de peso, pero practicarlo también implica hambruna. Y eso bien lo sabe Juan Carlos Arellano, conocido como El Zambo del Tony`s, que a las 2 a.m. deberá estar alerta para atender a “los pipiri night” que salen de los lugares miraflorinos. También deberá estar presto porque por estos días en “su esquina” le han plantado unos gruesos fierros con el propósito de acabar con su negocio que lleva doce años de antigüedad y con el que mantiene a sus tres pequeños hijos. Ahora más que nunca deberá tener en su mano ese frasco con ají con el que muchas veces llegó a cegar a los municipales que intentaron echarlo injustamente de “su esquina”.

Comer en estos lugares no solo significa engañar a nuestros cardiólogos, sino ayudar a conservar nuestra rica gastronomía piurana, a atesorar la sencillez de la carne y los platanitos fritos, el uso de la chicha para las menestras y otros secretos que hacen más sabrosa nuestra comida. Uno de estos lugares que se dedica a conservar el criollismo, y no solo en sus comidas sino en sus paredes adornadas con ponchos y sombreros, es La Choza, con más de 30 años en el mercado, cuyo primer local literalmente era una chocita. A las 3.a.m. el local rebalsará de exigentes clientes quienes elijarán entre un tacu tacu, una milanesa de pollo o un acorazado que es el plato mas solicitado por los “de la witch”.

A las cuatro de la madrugada -luego de que en todas las discotecas se haya colocado los últimos largos remixes- los juergueritos deciden “terminarla” en El Trébol, en donde además de vender cerveza se atiende hasta quemar la última papa. Su dueño, “el gordo” Daniel Gutierrez, con sus muchos kilos de conocimiento en los negocios y en su preocupación por la satisfacción del cliente decidió vender pizzas a delivery. Lleva nueve años sudando delante de las freidoras y aireándose con la carta, abriendo el local toda la noche y madrugada. Un trajín que soporta a su buena alimentación; porque ese pechito, también come papa.

Al frente del Trébol, sentado en la esquina del Grifo Mega, Julio Vite Barranzuela burlará el frío abrazando su balde lleno de calientitos tamales. Todos los fines de semana prepara alrededor de doscientos cincuenta tamales, habilidad que viene de parte de la familia de su madre: Los Barranzuela, pues sus tres primos también venden esas granadas para hacerle la guerra a la hambruna. Pero ninguno de Los Barranzuela imagina que esos deliciosos bocados que venden en una esquina hoy son solicitados en restaurantes de varios países, y que también fueron ovacionados en Madrid Fusión 2009.

Son las cinco de la madrugada y todo aquel que camina a estas horas por la calle sentirá los brazos de plastilina. Para desaparecer estos padecimientos es necesaria una calentísima sopa de pata de toro que la encontraremos donde “Cordovita”; una insignia de la cocina piurana, una transnacional situada en el Mercado Modelo de Piura a donde la gente trabajadora o sonámbula llega a deleitarse con estos y otros platos acompañados con ese incomparable ají molido. Lleva cuarenta y cinco años atendiendo en los que solo apaga el carbón los veinticuatros de diciembre. Por esas mesas de manteles de plástico y servilletas de papel bulqui han llegado “los recomendaditos” que vienen desde Trujillo, Chiclayo, Tacna, incluso de la capital que en más de una oportunidad le han hecho un reportaje para la televisión nacional.

“A las seis de la mañana la ciudad se levanta de puntillas y comienza a dar sus primeros pasos. Una fina niebla disuelve el perfil de los objetos y crea como una atmósfera encantada. Los noctámbulos, macerados por la noche regresan a sus casas” luego de haber comido en estos huequitos. Ahora es el turno a los taxistas que, soplando el vaho en sus manos, pedirán sus bien despachados desayunos…

  • Edición: Mgtr. Inés Arteaga Campos – UDEP.
  • Fotografía: Cote Arbaiza. 
  • Texto en negrita tomado del cuento de “Los gallinazos sin plumas” de Julio Ramón Ribeyro.

19 julio 2009

Crónicas urbanas - El clandestino

>>Por: Richard Chávez<<
Colaboración especial para OTRAS VOCES
Publicado en www.richardchavez.blogspot.com y en Diario Correo.
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A la 1 de la madrugada el mercado modelo está lleno de camiones con mercadería, de cargador es que llevan en sus espaldas inmensos sacos con verduras, de señoras con mandiles anunciando la venta de sus patitas de pollo, de guardianes durmiendo entre los bultos, de noctámbulos jugando al casino y fumando unos cigarritos, pero por ningún lado se asoma ese peligro que tanto se comenta.

Mientras mi compañero va alistando la Canon unos serenos nos advierten: “cuidado con tu cámara, no falta un pirañita faltoso”. Gracias, pero precisamente hemos venido para entrevistar a un hijo de la calle, a un prohibido por la ley, a uno de aquellos que salen en las portadas de los diarios con la cabeza gacha escondiendo un nombre falso detrás de un alias, sometido ante los brazos de dos policías que lo culpan de haber arrebatado un celular o la cartera a alguna distraída señora.

Caminamos entre el laberinto de galerías artesanales con mucho cuidado, no por las advertencias, sino para evitar caer en una laguna negra. Llegamos a la zona de los comideros y a lo lejos divisamos que encima de unos bultos hay un niño durmiendo envuelto en sí mismo. Nos acercamos. El “Bad Boys” de la parte de atrás de su polo lo maquilla de pirañita. Lo despertamos, y a pesar de que no le hemos sacado cita nos da la mano. Balbucea palabras indescifrables. Está fumado, advierte mi compañero llevándose dos dedos a la boca. Pero el niño tiene la intención de comunicarse y lo hace por señas, le entendemos. Concluimos que no está drogado, no es como nos lo han pintado. Por un momento desatiendo sus palabras y me pongo a contemplar su dormitorio: la cama, una madera; el cubrecama, una caja de leche gloria; y por la forma en que lo encontramos, sus brazos, hacían las veces de almohadas.

El pequeño después de varios intentos logra decirnos su nombre: Alex Mamán Pérez. Con esos cartones ha idealizado el calor que sus padres le dieron hasta los dos años de edad. Desde esos cortos años vivió en un hogar para huérfanos. Pero a los siete años escapó de ahí, luego de aburrirse de la ley de la lluvia, ahí donde todos se mojan: “si alguien robaba a todos les caía golpe, nos daban duro en los pies”. A partir de ahí se entregó a la calle y pasó a ser un “clandestino”. A pesar de ser natural de “la frontera” se adaptó a Trujillo, la ciudad de un país desconocido a donde nunca supo como llegó.

Siempre ha dormido en la calle, en donde el frío ha hecho de las suyas, provocándole una enfermedad a los huesos. “Puedo darle vuelta a mis brazos como si fuera un tornillo; soy el hombre de goma”, dice mostrando su arqueada extremidad. Desconoce que padece de osteogénesis imperfecta, enfermedad conocida como “los huesos de cristal”; escasez de colágeno que causa fragilidad y debilidad a los huesos. De pronto nos sorprende diciendo que su edad es dieciocho, pero es tarde, ya nos hemos acostumbrado a tratar a un niño de trece, como si hubiera sabido que llegábamos y hubiera practicado para sorprendernos con su ternura.

Almuerza gracias a sus tradicionales “batidas” que consiste en reunir lo regalado por las vendedoras del mercado. Por la tarde, en la Gullman, limpiará las lunas de los carros, así habrá calmado las ganas que un día tuvo de limpiar su ciudad cuando soñó ser abogado. Por las noches, en los comideros, recogerá los desperdicios de la gente, pero hoy será distinto pues el señor Héctor Córdova le invita a sentarse a su mesa para degustar un plato de comida. Mientras sus ojos se dilatan por la rudeza que Arnold Schwarzenegger muestra en el televisor, nos pregunta si nos gustan las películas de terror. Su intención es notoria y enseguida nos cuenta que cada vez que visita Ayabaca compra dividís con traducción al español, pues en el hogar nada hicieron para resguardarle contra el analfabetismo. Son las cabinas de Internet las mejores butacas para disfrutar de Saw, El Aro, El duende maldito, La Llorona, como si el maldito terror solo fuera parte de la ficción del séptimo arte.

La calle le ha puesto en bandeja diferentes tipos de drogas: la adictiva pasta básica, la alucinógena marihuana que hoy inmortaliza con un tatuaje en su hombro y harto terokal para calmar el hambre. Pero esa madre también le ha enseñado a protegerse, por eso lleva entre sus herramientas de defensa personal un desentornillador, por si alguien quiere robarle el dinero que está reuniendo para comprar hilos y lanas con los que se dedicará a la confección de pulseras, adornos para el cabello y otros accesorios de bisutería artesanal. Lleva un pequeño cuchillo, que huele a mar, con el que desescama el pescado que luego preparará con tan solo un limón.

La llegada del amanecer nos separa de su mundo, él se entregará al frío que a lengüetazos lo hará suyo. Nos da la mano, y mientras sonríe en esa realidad oscura se va acostando en la madera. Y como si cerrara las cortinas de su hogar se va metiendo dentro de su polo, otra vez para parecerse a una tortuga. Sus ásperas rodillas se convierten ahora en sus almohadas. Y mientras su estómago, a mano abierta, charlará toda la madrugada, y los gatos arrullaran sus sueños, el clandestino cerrará los ojos para soñar una ficción, también oscura, como la de las películas de terror que a él tanto le gusta ver.

Regresamos varias madrugadas pero Alex ya no estaba, seguramente había hecho de alguna vereda, un bulto o una esquina su nuevo aposento clandestino.

                                      • Edición: Mgtr. Susana Terrones Juárez – UDEP.
                                      • Fotografía: Cote Arbaiza.

                                      16 julio 2009

                                      El discurso femenino en la literatura peruana: una interesante muestra sanmarquina

                                      >>Por: Carlos Enrique Saldívar<<
                                      Colaboración especial para OTRAS VOCES.
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                                      Revista Discursiva año II número 2. Lima: Discursiva editores, Julio de 2008. 120 pp.

                                      Discursiva es el esfuerzo de un grupo de estudiantes que decidió continuar un proyecto nacido en el Taller Editorial dictado en la Escuela de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En este número se aborda el tema de la Literatura escrita por mujeres y lo femenino en la Literatura peruana. Tomando en cuenta que este es muy amplio y complejo, se centra en las expectativas actuales, considerando el tema de la violencia, la marginación (siempre evidentes en nuestra sociedad) y la vinculación al poder por parte de la mujer. La complejidad de esta temática queda demostrada desde el primer momento de la entrevista a la escritora Rocío Silva Santisteban. Ella afirma que el machismo no es intrínseco al hombre, sino que la sociedad lo construye y que su lado opuesto no es el feminismo, sino el victimismo, un espacio vacío que se crea en el «sujeto» victimizado. Propone, además, que se debe afrontar este problema no sólo desde políticas públicas sino desde el discurso.
                                      Por otro lado, en cuanto a la literatura peruana, menciona que el cuerpo es el principal espacio de donde ha brotado el discurso de la mujer, un discurso irreverente y fresco. Las poetas María Emilia Cornejo y Carmen Ollé lo demuestran en sus poemas de modo enfático. Ellas no sólo aparecen en una época en la que los ecos de teorías feministas llegan de Europa y Estados Unidos, sino también en la que el Perú vive entre apagones, balas, abusos y fosas comunes, los cuales, además, dejaron secuelas espantosas. En efecto, Krys Ponce propone que «la narrativa femenina sobre la violencia permite un tipo de agencia para asentar un espacio desde el discurso femenino y presupone además una hermenéutica en relación con una estética de lo corporal y lo híbrido». En este sentido, el texto citado propone un diálogo con la tradición literaria que esperamos lleve al lector hacia un reconocimiento textual de la mujer diferente al de víctima. Los trabajos de poesía y cuento nos evidencian por qué caminos está yendo la creación, en qué elementos podemos y debemos poner atención y cómo es que ellos están configurando sus propias voces.

                                      El humor gráfico, por su parte, con ironía blanca o corrosiva, presenta el aura que a veces se le otorga a la escritora peruana y, de este modo, no escapa al tema planteado. Loable este esfuerzo de los alumnos de San Marcos por sacar adelante este proyecto literario y ojalá surjan más entregas.

                                      10 julio 2009

                                      Entrevista a Martín Roldán Ruiz. A propósito de la aparición de su segundo libro ''Este amor no es para cobardes''.

                                      >>Por: Armando Alzamora<<
                                      El próximo 31 de julio en el marco de la Feria Internacional del Libro 2009 se presentará el segundo libro de Martín Roldán Ruiz, Este amor no es para cobardes, un conjunto de relatos que gira en torno al tema de la violencia en el fútbol. El autor me concedió gentilmente esta entrevista en donde conversamos, a propósito de su publicación y del clásico que se nos viene, de dos pasiones que compartimos: la literatura y el fútbol. ¿Quién dijo que estos temas no eran conciliables?
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                                      AA: Martín, tengo la certeza de que tu obra, empezando por Generación cochebomba y ahora con la aparición de Este amor no es para cobardes, marca una especie de hilo vivencial en el que quedan manifiestas tus dos grandes pasiones, es decir, el rock subterráneo y el fútbol, respectivamente. Debo admitir además que tu acercamiento con ambas expresiones de nuestra cultura es muy estrecho, a ultranza te diría, bastante sincero. Me gustaría que nos dijeras ¿cómo sientes el traspaso de esas vivencias al plano de la ficción?

                                      MRR: Sí, de hecho algo que es característico en mi persona es el apasionamiento, por todo lo que hago, hasta en las cosas más simples. Y eso viene desde niño. Pues bien, ya de adolescente cuando participé de la mancha subterránea lo viví de manera tan intensa que me permitió escribir Generación cochebomba. Ahora, paralelo a esto, y como todo niño urbano, siempre me gustó ir al estadio con los amigos del barrio. Desde muy pequeños íbamos a los famosos dobletes o tripletes para ir a ver a Alianza, a pesar de que vivíamos en Breña. A veces no teníamos para la entrada pero rogábamos a una persona mayor para que nos haga entrar, en esos tiempos cuando aún dejaban entrar a un niño con una persona mayor al estadio. Esa afición que luego se convirtió en militancia, hasta ahora, es el material que me ha permitido escribir lo cuentos de Este amor no es para cobardes, que se basan en la violencia alrededor de los hinchas de fútbol. Pero, ojo, no son cuentos de fútbol, más bien en el contexto que rodea a este espectáculo deportivo, trato temas humanos como la marginación, la alienación, los conflictos sociales, enmarcados en el plano de la violencia urbana.
                                      En cuanto a cómo me siento escribiendo estas vivencias. Es bacán plasmar algo que has vivido, de cerca o no, y forjar una obra que va a identificar a las personas que lo lean. Pero, siempre tratando de expresarlo de la manera más honesta y sincera. Yo tenía la necesidad de expresar ciertos aspectos de la realidad que ya tocaba en mi novela Generación cochebomba, pero obvio que tenía que ser desde otra perspectiva, desde otra óptica, y pude darme cuenta de que dentro de una barra, en la cual participo, se veían plasmados. Así que en el 2004 más o menos empiezo el primer cuento y así sucesivamente hasta acabar los siete que lo conforman.
                                      AA: Respecto a esto último, cuéntanos algunos detalles sobre el proceso de escritura y edición de esta nueva publicación que se presentará, según tengo entendido, el 31 de julio en la FIL...

                                      MRR: En el 2004 fue que me propuse escribir cuentos sobre la barra. Estaba llevando el taller de narrativa de la San Marcos, y deseaba sacar provecho de lo que estaba aprendiendo. En ese taller presenté el cuento ¿Quiénes son los culpables? –en el libro se titula simplemente Culpables– y recuerdo que obtuvo la máxima nota. De allí en los siguientes talleres, presenté dos cuentos más sobre la misma temática. Recuerdo que el profesor Antonio Gálvez Ronceros, me preguntó si pensaba escribir un libro de cuentos sobre este tema, a lo que respondí que ésa era mi intención. Me dijo que estaba muy bien eso, porque esos cuentos fueron bien recibidos, incluso desató una conversa sobre fútbol con él, que es hincha del Municipal. Recuerdo que nos narró un gol del sudamericano del 53 en Lima, con el que Perú le ganó a Brasil. Era un privilegio escuchar cómo narraba la jugada, el pase, el remate y la celebración. Ya se imaginarán, no había televisión, y los hinchas grababan en su retina las jugadas memorables. Otro que me alentó por seguir escribiendo ese tipo de cuentos fue el profesor del taller Jorge Valenzuela. A los dos realmente le estoy bastante agradecido, porque me aceptaron como alumno libre y porque aprendí bastante con ellos, sobre todo los cuentos de este libro.
                                      Posteriormente hubo un bajón, no podía escribir nada, como que ciertos acontecimientos limitaron mi imaginación y mis ganas. Hasta que conocí a una persona bastante especial, cuya cercanía me dio esa paz y esa tranquilidad necesaria para poder escribir los cuatro cuentos restantes de Este amor no es para cobardes y otros que tengo para otro tipo de libro. Por esos momentos junto a ella, es que se lo dedico. Entonces con los cuentos necesarios, era menester publicarlo. Yo había sacado Generación cochebomba de manera independiente, y estaba recogiendo los frutos de las ventas por partes, lo cual no me permitía sacarlo de la misma forma. Pero tuve la suerte de ir a la presentación de El mundo sin Xotchil de Miguel Gutiérrez y me encontré con Gabriel Ruiz Ortega, a quien había conocido recientemente. Con él estaba un amigo suyo que al final resultó ser editor de Norma, David Abanto. Conversando con ellos pregunté, sin saber que David lo era, cómo podía hacer llegar un manuscrito a un editor. Es allí que David me dice que es editor de Norma. Pues bien le expliqué de qué trataban los cuentos. Sin ningún compromiso me dijo que se los hiciera llegar. Bueno, al tiempo le entregué los cuentos y después de unos días me escribe diciendo que le gustaron, y que lo iba a proponer a la editorial. De allí ya todo ha pasado tan rápido que estamos a pocos días de la presentación.
                                      AA: Hace dos años tuvimos la ocasión de publicar un cuento tuyo en la desaparecida revista de narrativa Otras voces. Recuerdo que entonces lo que me sorprendió de tu prosa fue el ágil dominio del lenguaje propio de las barras. Ya como algo personal, te cuento que durante tres años fui integrante de la Trinchera Norte, así que conozco bien los códigos y jergas que se emplean en dicho contexto. Por ello y por mi vocación literaria, admito que es una labor harto compleja trasladar este lenguaje a un plano escritural, y más aún, ser eficaz y verosímil dentro de la ficción. ¿Cómo definirías tu relación con este lenguaje? ¿Lo consideras parte de un aprendizaje empírico o de una exploración?
                                      MRR:
                                      No fue muy difícil te diré, porque yo soy barrista y he convivido con ellos durante años, y me he empapado de su lenguaje y de sus códigos. Por eso cuando configuraba un personaje de este tipo, la forma cómo habla y cómo piensa no me es ajena. Ahora bien, en el plano literario, esto es algo que preguntaba siempre en los talleres: ¿qué tan eficaz era usar el lenguaje propio de estas agrupaciones en los personajes para hacer más creíble o verosímil lo que deseba expresar? Porque hay opiniones distintas. Por decirte, cuando llevé el taller de Cronwell Jara en el 2002, presenté un cuento de un delincuente con un destino trágico. Bien, el lenguaje que usé fue propio de un lumpen. Y Cronwell me recomendó no usarlo en demasía porque confundiría a un lector no informado del argot delincuencial. Eso chocaba con mi creencia a partir de mis lecturas de Reynoso, que fue el que introdujo la jerga urbana a la narrativa peruana. Luego en el taller de San Marcos invitaron al mismo Reynoso, y nos leyó un adelanto de su reciente libro El goce de la piel, donde el personaje Malte –que el mismo Reynoso aseguró lo había sacado de Rainer María Rilke– es un muchacho marginal, que comanda una manchita de barrio. Lo que nos leyó fue un pasaje con un lenguaje muy hermoso, que otra vez colisionaba con lo que yo pensaba era lo correcto, ¿cómo unos muchachos marginales, podían hablar tan poéticamente? Le hice la pregunta y me dijo algo que nunca voy a olvidar: “En este caso, el lenguaje también es ficción”. Y luego nos explicó que a pesar de usar la jerga lo que deseaba era crear belleza a través del lenguaje, y la jerga también podía servir para ello. Entonces ¿en qué quedamos?, pensaba yo, ¿estaba bien usar tal cual la forma de hablar para hacer más creíble a un personaje o no? La respuesta vendría días después cuando el profesor Gálvez Ronceros, explicó el cuento Hombre de la esquina rosada, de Borges. Hay un pasaje donde el narrador, que es un compadrito, un hombre de los arrabales de Buenos Aires, se refiere a la belleza de un personaje llamado La Lujanera. Como es un personaje poco instruido, habla en lunfardo, y al no tener las palabras para expresar la hermosura de esta mujer, se vale de figuras para decirlo. Y es verdad, pues, que me di cuenta que entre la gente de la barra cuando no encuentran las palabras para expresar algo lo manifiestan con figuras. ¡Allí estaba la clave!:¡ La jerga tiene que estar presente si es necesario, pero si se utiliza de forma que lo complementario ayuda a la rápida comprensión, pues es mejor así, literariamente, porque sin perder la esencia del lenguaje de determinado grupo humano, estás creando belleza a la vez. En ese sentido para mí, fue un aprendizaje empírico y también una exploración, ¿no?
                                      AA: Me gustaría hablar ahora de fútbol. Tengo entendido por el cuento que leí y por lo que me comentas que tu libro está focalizado desde la perspectiva de un hincha aliancista. ¿Qué momentos futbolísticos, felices o amargos, te han marcado como hincha? Yo por ejemplo, como hincha de la U, te diría que quizás mi mayor alegría fue en el '99 cuando campeonamos en Matute, pero también recuerdo ratos muy amargos, como la última Copa Libertadores o el famoso 6 a 3. ¿Qué puede decirnos Roldán Ruiz como hincha de Alianza Lima?

                                      MRR: Empezaron los problemas (risas). Para mí ser hincha de Alianza es una de las mejores cosas que me han pasado. Agradezco a mi viejo por haberme hecho aliancista, por haberme llevado a la inauguración del estadio de Alianza cuando yo tenía cinco años, recuerdo muy bien pasajes de esa experiencia, y también por inculcarme ese amor por los colores y por todo lo que representa ese equipo para el Perú. En cuanto a momentos hay muchos, alegres y tristes, pero no quiero caer en lo común de que fue la tragedia del 87 lo más triste. Quizás para muchos lo fue, y me incluyo, pero como hincha militante hay momentos que para mí son más tristes incluso. Momentos alegres igual. Es que esto de ser hincha ciento por ciento, va más allá de un partido de futbol. Como dice un lema: “No son noventa minutos, es toda una vida”.
                                      AA: ¿Consideras que en tu obra podría hablarse de identidad, en el sentido que se ve representada la construcción que determinados sujetos hacen de sí mismos? Pongo como ejemplo la pelea entre barras que relatas en el cuento Culpables, donde los protagonistas discurren entre el envalentonamiento desmedido y el pánico. Quiero decir, más allá de las rivalidades, e incluso de las representaciones de tu libro, ¿puede hablarse de una identidad aliancista y una identidad crema? Me gustaría saber tu opinión.

                                      MRR: Claro que las hay. En el imaginario de ambas comunidades futbolísticas, están bien marcadas y diferenciadas y representan lo que es el Perú de alguna u otra forma. Vasta con leer los foros de discusión de los hinchas de ambos equipos para que te des cuenta cuáles son los prejuicios, discriminaciones, anhelos y aspiraciones de ambas hinchadas. Por ejemplo entre los de Alianza hay una identidad muy marcada de pueblo y de cercanía a la cultura popular desde sus orígenes. Esto configura una identidad de sacrificio y también trágico, por todo lo que le ha sucedido al club en su historia. Pero siempre ha sabido salir adelante, sino no sería una de las instituciones más importantes y que tiene la mayoría de hinchas en el Perú, según las últimas encuestas. Entonces, esto conlleva a que crean que los cremas son todos blancos, pitucos, y por ende cobardes. Una de las chapas con que los denominan es la de ''cabros''. Eso es una herencia de años atrás donde los de barrio marginal consideraban a los blanquitos de esa forma.
                                      En los de Universitario a pesar de su gran arrastre en diferentes sectores populares, aún mantienen, quizás inconcientemente, esa idiosincrasia con la cual fueron identificados por mucho tiempo, la identidad del blanco y pudiente. Basta con ver los insultos con que se refieren a los hinchas de Alianza, donde el racismo es latente, a pesar de que muchos de sus hinchas muy bien podrían estar incluidos. O ese pensamiento de creerse superiores por haber sido creados de estudiantes universitarios –a diferencia de Alianza que nació de amigos de barrio–, o de tener más campeonatos o de tener un gran estadio en una zona residencial. Esa manera de pensar engloba a sus hinchas, desde el más marginal hasta el más acomodado. Es su identidad, y aunque he sabido que quieren cambiar esa forma de pensar, les resulta difícil, porque aún se mantiene Entonces, ¿no es un Perú lo que se refleja allí?
                                      AA: Pasando a otro asunto, en una conversación que tuvimos hace unos meses, comentábamos sobre el libro de Donald Shaw Nueva narrativa hispanoamericana (Cátedra, 1981) y sobre la especificidad que se le asigna a este género en nuestro continente, cuya tendencia ha apuntado desde sus inicios a la construcción de proyectos de nación para insertarlos en el imaginario colectivo. Yo tengo una postura muy escéptica al respecto, pues considero que esta posición deja de lado otros aspectos trascendentales y característicos presentes en nuestra narrativa. En este sentido, ¿me gustaría saber si consideras importante que el autor denuncie a través de su obra la problemática política y social en que se vive, o crees más bien que los aspectos que definen ‘’lo específico’’ de nuestra literatura tienen relación con el plano expresivo?

                                      MRR: Primero, y hablo desde mi experiencia, el escritor debe escribir lo que le dicte su conciencia, pero debe escribirlo sin descuidar que lo que está haciendo es arte. Uno puede hablar de lo que sea, pero siempre teniendo en consideración esto que te digo. Aunque no lo creas yo no pretendo que en mis cuentos o escritos haya una denuncia de tal o cual cosa, yo solo expreso lo que determinadas cosas me inquietan. Si el lector ve en ella una denuncia de algo o no, es cosa de ellos, pero lo que me concierne a mí, no pretendo denunciar nada, porque lo que haría no sería literatura sino propaganda. Ahora bien, si hay la necesidad de denunciar ciertas cosas, pues existen medios más eficaces y consecuentes que una novela o un cuento.
                                      Lo que sí no descarto, es que todo lo que escriba, así sea un cuento fantástico, va a remitirnos necesariamente a la realidad. Yo no pretendo maquillar las cosas, si estoy escribiendo de un momento histórico del país, y tengo que decir que el presidente es un asesino, lo diré. En Generación cochebomba, antes que denunciar algo, mi intención era que se conociera un aspecto de esos años terribles desde el punto de vista de los subtes, tal como me sucedió a mí con Conversación en la catedral de Vargas Llosa, sobre los años cincuenta. Entonces creo que eso contribuye a que nos vayamos conociendo como peruanos, y contribuye a ese proyecto de nación que tú mencionas en tu pregunta.
                                      AA: Ha estado muy en boga, a raíz de tu participación, junto a Julio Durand y Rafael Inocente, en el coloquio ‘’Guerra y Literatura’ desarrollado el año pasado en Lima, encasillarte dentro de un grupo de escritores ‘’marginales’’ que escriben sobre temas referentes a la violencia política. Y más aún, he leído afirmaciones donde se les tilda desde renegados hasta incomprendidos. ¿No consideras una falsa conciencia de clase pretender que los discursos emitidos por determinados sujetos desde su lugar de enunciación sean veraces o cercanos a una supuesta verdad? Es decir, ¿cómo pretender que Cueto escriba como Inocente o viceversa? ¿No crees talvez que se trate de un juicio equivocado?

                                      MRR: Claro, y eso no hace menos una obra, porque un cuento o una novela es el súmmum de todo lo que un individuo tiene consigo. Yo no voy a escribir algo que trate, por decirte, de la violencia que tanto ha afectado a los peruanos, y que sea similar en puntos de vista a los de una persona que ha crecido en distintos ambientes de una misma ciudad. Cada uno tiene un punto de vista distinto. Eso es lo bueno de la literatura, que puede darnos una visión distinta de una sola cosa. Ahora que sea valido o no, eso escapa a los autores. Yo no buscó la validez en una obra por eso, sino en otros aspectos que van por el lado de los sentimientos, no por lo racional. Para tal caso leo un ensayo y no una novela o un cuento. Si a mí una obra me conmueve, sea el tema que sea, y escrita por quien sea, me parece válida. Así de simple.
                                      En cuanto a que me hayan encasillado como escritor marginal, será porque publiqué Generación cochebomba de manera independiente, y porque no he aparecido en los medios que según se afirma están manejados por una mafia, pero no me consta, ni me interesa la verdad. En todo caso, ahora que publico en una trasnacional, como es Editorial Norma, y que seguro tendrá una mayor atención de los medios, pues ya no encajo dentro de lo marginal. Eso a mí me tiene sin cuidado. Aunque te diré que nunca me han gustado las etiquetas, pero son inevitables. Y sobre eso de que soy un renegado e incomprendido, eso salió de ciertos comentarios en un blog, comentarios lanzados sin ningún sustento. Porque, primero, no me conocen personalmente, y porque se afirmó que ese conversatorio se dio a raíz de la publicación de la última novela de Iván Thays, cosa por demás falsa porque fue organizada para hablar de cómo la violencia había determinado la creación de nuestras novelas. Y a eso me centré en mi intervención. No voy a ser tan tonto, de tener pocos espacios para hablar de mi libro y voy a perder el tiempo hablando de otro autor, ¿no crees?
                                      AA: Finalmente, pasados dos años desde tu aparición en la palestra literaria con Generación cochebomba, ¿cómo ves la recepción de tu obra por parte de la crítica y del público en general? ¿Cómo te va en el oficio y cuáles son tus expectativas?

                                      MRR: Para mi el mejor crítico es el lector, ése es el que me interesa porque te dice sinceramente si tu obra es válida o no. Por eso que me hayan escrito lectores peruanos y extranjeros que han podido leerla, contándome sus impresiones, las cuales son positivas, me hace sentir satisfecho de que hice un buen trabajo. Aparte las palabras de escritores con buen nombre dentro de la literatura peruana, quienes han destacado ciertos aspectos de Generación cochebomba, me confirman este pensamiento.
                                      En cuanto a mis expectativas, lo único que deseo es poder escribir todos los libros que pueda escribir, y si son publicados de la forma que sea, con una editorial o independientemente, pues colmaran esas expectativas.
                                      AA: El domingo ganamos…
                                      MRR:
                                      “Ganamos” se refiere a que me hablas de la mayoría y en ese aspecto como Alianza Lima es el Perú y el Perú es Alianza Lima, pues de hecho que ganamos ¿o lo dudas? (risas).
                                      AA: Un gusto, Martín. Gracias por la entrevista. ¡Y dale U!

                                      MRR: Asumare, o sea que con cachimba viene la cosa (risas)... pues ¡Arriba Alianza toda la vida!

                                      Fotografía: Rocío F.


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                                      MRR responde:
                                      1. Ribeyro:
                                      -Maestro de cuentos.
                                      2. Vargas Llosa:
                                      -Maestro narrativo.
                                      3. Oswaldo Reynoso:
                                      -Maestro en la búsqueda de la belleza del lenguaje.
                                      4. Miguel Gutiérrez:
                                      -Maestro en el compromiso con la literatura.
                                      5. Novela:
                                      -Una totalidad
                                      6. Cuento:
                                      -La totalidad de lo efímero
                                      7. Rock subterráneo:
                                      -El movimiento juvenil y contestatario más honesto que haya habido en el Perú.
                                      8. Daniel F.:
                                      -Después de Pinglo el mejor compositor de música popular del Perú.
                                      9. Alianza Lima:
                                      -Una de las maneras de sentir y de amar al Perú.
                                      10. Universitario:
                                      -La otra manera y el eterno rival a vencer en todos los aspectos.
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                                      26 junio 2009

                                      Poesía latinoamericana (4): Enrique Lihn (Santiago, 1929 - 1988)

                                      Sin proponérmelo, pero conscientemente, he terminado por hacer poesía contra la poesía; una poesía, como dijera Huidobro, ''excéptica de sí misma''
                                      _____________







                                      Porque escribí


                                      Ahora que quizás, en un año de calma,
                                      piense: la poesía me sirvió para esto:
                                      no pude ser feliz, ello me fue negado,
                                      pero escribí.

                                      Escribí: fui la víctima
                                      de la mendicidad y el orgullo mezclados
                                      y ajusticié también a unos pocos lectores;
                                      tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
                                      una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.

                                      Pero escribí: tuve esta rara certeza,
                                      la ilusión de tener el mundo entre las manos
                                      —¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
                                      con toda su crueldad innecesaria—
                                      Escribí, mi escritura fue como la maleza
                                      de flores ácimas pero flores en fin,
                                      el pan de cada día de las tierras eriazas:
                                      una caparazón de espinas y raíces.

                                      De la vida tomé todas estas palabras
                                      como un niño oropel, guijarros junto al río:
                                      las cosas de una magia, perfectamente inútiles
                                      pero que siempre vuelven a renovar su encanto.

                                      La especie de locura con que vuela un anciano
                                      detrás de las palomas imitándolas
                                      me fue dada en lugar de servir para algo.
                                      Me condené escribiendo a que todos dudarán
                                      de mi existencia real,
                                      (días de mi escritura, solar del extranjero).

                                      Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
                                      digo que pasarán porque escribí
                                      y hacerlo significa trabajar con la muerte
                                      codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
                                      En su origen el río es una veta de agua
                                      —allí, por un momento, siquiera, en esa altura—
                                      luego, al final, un mar que nadie ve
                                      de los que están braceándose la vida.

                                      Porque escribí fui un odio vergonzante,
                                      pero el mar forma parte de mi escritura misma:
                                      línea de la rompiente en que un verso se espuma
                                      yo puedo reiterar la poesía.

                                      Estuve enfermo, sin lugar a dudas
                                      y no sólo de insomnio,
                                      también de ideas fijas que me hicieron leer
                                      con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
                                      pero escribí y el crimen fue menor,
                                      lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
                                      porque de la palabra que se ajusta al abismo
                                      surge un poco de oscura inteligencia
                                      y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.

                                      Porque escribí no estuve en casa del verdugo
                                      ni me dejé llevar por el amor a Dios
                                      ni acepté que los hombres fueran dioses
                                      ni me hice desear como escribiente
                                      ni la pobreza me pareció atroz
                                      ni el poder una cosa deseable
                                      ni me lavé ni me ensucié las manos
                                      ni fueron vírgenes mis mejores amigas
                                      ni tuve como amigo a un fariseo
                                      ni a pesar de la cólera
                                      quise desbaratar a mi enemigo.

                                      Pero escribí y me muero por mi cuenta,
                                      porque escribí porque escribí estoy vivo.



                                      De La musquilla de las pobres esferas.




                                      Mester de juglaría


                                      Ocio increíble del que somos capaces, perdónennos
                                      los trabajadores de este mundo y del otro
                                      pero es tan necesario vegetar.
                                      Dormir, especialmente, absorber como por una pajilla delirante
                                      en que todos los sabores de la infelicidad se mixturan
                                      rumor de vocecillas bajo el trueno estos monstruos
                                      nuestras llagas
                                      como trocitos de algo en un calisdoscopio.

                                      Somos capaces de esperar que las palabras nos duelan
                                      o nos provoquen una especie de éxtasis
                                      en lugar de signos drogas
                                      y el diccionario como un aparador en que los niños perpetran sus asaltos nocturnos
                                      comparación destinada a ocultar el verdadero alcance de nuestros apetitos
                                      que tanto se parecen a la desesperación a la miseria
                                      Ah, poetas, no bastaría arrodillarse bajo el látigo
                                      ni leernos, en castigo, por una eternidad los unos a los otros.
                                      En cambio estamos condenados a escribir, y a dolernos del ocio que conlleva este paseo de hormigas
                                      esta coda de nada y para nada fatigosa como el álgebra
                                      o el amor frío pero lleno de violencia que se practica en los puertos.

                                      Ocio increíble del que somos capaces yo he estado almacenando
                                      mi desesperación durante este invierno,
                                      trabajadores, nada menos que en un país socialista
                                      He barajado una y otra vez mis viejas cartas marcadas
                                      Cada mañana he despertado más cerca de la miseria
                                      esa que nadie puede erradicar,
                                      y coño, qué manera de dormir
                                      como si germinara a pierna suelta
                                      sueños insomnes a fuerza de enfilarse a toda hora frente a un amor frío pero lleno de violencia como un sargento borracho
                                      estos datos que se reúnen inextricables
                                      digámoslo así en el umbral del poema
                                      cosas de aspecto lamentable traídas no se sabe para qué desde todos los rincones del mundo
                                      (y luego hablaron de la alquimia del verbo)
                                      restos odiosos amados en una rara medida
                                      que no es la medida del amor

                                      De manera que hablo por experiencia propia
                                      Soy un sabio en realidad en esta cosa de nada y para nada y francamente me extraña
                                      que los poetas jóvenes a ejemplo del mundo entero se abstengan de figurar en mi séquito
                                      Ellos se ríen con seguridad de la magia
                                      pero creen en la utilidad del poema en el canto.

                                      Un mundo nuevo se levanta sin ninguno de nosotros
                                      y envejece, como es natural, más confiado en sus armas que en sus himnos


                                      Trabajadores del mundo, uníos en otra parte
                                      ya os alcanzo, me lo he prometido una y mil veces, sólo que no es éste el lugar digno de la historia,
                                      el terreno que cubro con mis pies
                                      perdonad a los deudores morosos de la historia
                                      a estos mendigos reunidos en la puerta de servicio
                                      restos humanos que se alimentan de restos
                                      Es una vieja pasión la que arrastramos
                                      Un vicio, y nos obliga a una rigurosa modestia
                                      En la Edad Media para no ir más lejos
                                      no llenaron la boca con la muerte,
                                      y nuestro hermano mayor fue ahorcado sin duda alguna por una cuestión de principios

                                      Esta exageración
                                      es la palabra de la que sólo podemos abusar
                                      de la que no podemos hacer uso -curiosidad vergonzante-, ni mucho menos aún cuando se nos emplaza a ello
                                      en el tribunal o en la fiesta de cumpleaños
                                      Y siempre a punto de caer en el absurdo total
                                      habladores silentes como esos hombrecillos del cine mudo -que en paz descansen-
                                      cuyas espantosas tragedias parodiaban la vida:
                                      miles de palabras por sesión y en el fondo un gran silencio glacial
                                      bajo un solo de piano de otra época
                                      alternativamente frenético o dulce hasta la naúsea

                                      Esta exageración casi una mala fe
                                      por la que entre las palabras y los hechos
                                      se abre el vacío y sus paisajes cismáticos donde hasta la carne parece evaporarse
                                      bajo un solo de piano glacial y en lugar de los dogmas surge
                                      bueno, la poesía este gran fantasma bobo
                                      ah, y el estilo que por lo cierto no es el hombre
                                      sino la suma de sus incertidumbres
                                      la invitación al ocio y la desesperación y a la miseria

                                      y este invierno para no ir mas lejos lo desaproveché pensando
                                      en todo lo relacionado con la muerte
                                      preparándome como un tahúr en su prisión
                                      para inclinar el azar en mi favor
                                      y sorprender luego a los jugadores del día
                                      con este poema lleno de cartas marcadas
                                      que nada dice y contra el cual no hay respuesta posible y que ni siquiera es una
                                      interrogación
                                      un as de oro para coronar un sucio castillo de naipes una cara marcada una de esas
                                      que suelen verse en los puertos ellas nos hielan la sangre
                                      y nos recuerdan la palabra fatal
                                      un resplandor en todo diferente de la luz
                                      mezclado a historias frías en que el amor se calcina

                                      Todo el invierno ejercicios de digitación en la oscuridad de modo que los dedos vieran manoseados
                                      estos restos
                                      cosas de aspecto lamentable que uno arrastra y el ocio
                                      de los juglares, vergonzante
                                      padre, en suma, de todos los poemas:
                                      vicios de la palabra

                                      Estuve en casa de mis jueces. Ellos ahora eran otros no me reconocieron
                                      Por algo un envejece, y hasta podría hacerlo, según corren los tiempos, con una cierta dignidad
                                      Espléndida gente. Sólo que, como es natural, alienados
                                      Televidentes escuchábamos al líder yo también caía en una especie de trance

                                      No seré yo quien transforme el mundo
                                      Resulta, después de todo, fácil decirlo,
                                      y, bien entendido, una confesión humillante
                                      puesto que admiro a los insoportables héroes y nunca han sido tan elocuentes quizás
                                      como en esta época llena de sonido y de furia
                                      sin más alternativa que el crimen o la violencia

                                      Que otros, por favor, vivan de la retórica
                                      nosotros estamos, simplemente, ligados a la historia
                                      pero no somos el trueno ni manejamos el relámpago

                                      Algún día se sabrá
                                      que hicimos nuestro oficio el más oscuro de todos o que intentamos hacerlo
                                      Algunos ejemplares de nuestra especie reducidos a unas cuantas señales de lo que fue la vida en estos tiempos
                                      darán que hablar en un lenguaje todavía inmanejable

                                      Las profecías me asquean y no puedo decir más.


                                      De La musiquilla de las pobres esferas.

                                      Poesía latinoamericana (3): Oliverio Girondo (Buenos Aires, 1891 - Buenos Aires, 1967)

                                      Manifiesto de “Martín Fierro”

                                      Frente a la impermeabilidad hipopotámica del “honorable público”.

                                      Frente a la funeraria solemnidad del historiador y del catedrático, que momifica cuanto toca.

                                      Frente al recetario que inspira las elucubraciones de nuestros más “bellos” espíritus y a la afición al ANACRONISMO y al MIMETISMO que demuestran.

                                      Frente a la ridícula necesidad de fundamentar nuestro nacionalismo intelectual, hinchando valores falsos que al primer pinchazo se desinflan como chanchitos.

                                      Frente a la incapacidad de contemplas la vida sin escalar las estanterías de las bibliotecas. Y sobre todo, frente al pavoroso temor de equivocarse que paraliza el mismo ímpetu de la juventud, más anquilosada que cualquier burócrata jubilado:

                                      “MARTIN FIERRO” siente la necesidad imprescindible de definirse y de llamar a cuantos sean capaces de percibir que nos hallamos a cuantos sean capaces de percibir que nos hallamos presencia de una NUEVA sensibilidad y de una NUEVA comprensión, que, al ponernos de acuerdo con nosotros mismos, nos descubre panoramas insospechados y nuevos medios y formas de expresión.

                                      “MARTIN FIERRO” acepta las consecuencias y las responsabilidades de localizarse, porque sabe que de ello depende su salud. Instruido de sus antecedentes, de su anatomía, del meridiano en que camina: consulta el barómetro, el calendario, antes de salir a la calle, vivirla con sus nervios y con su mentalidad de hoy.

                                      “MARTIN FIERRO” sabe que “todo es nuevo bajo el sol” si todos se miran con unas pupilas actuales y se expresa con un acento contemporáneo.

                                      “MARTIN FIERRO”, se encuentra, por eso, más a gusto, en un trasatlántico moderno que es un palacio renacentista, y sostiene que un buen Hispano-Suiza es una OBRA DE ARTE muchísimo más perfecta que una silla de manos de la época de Luis XV.

                                      “MARTIN FIERRO” ve una posibilidad arquitectónica en un baúl “Innovation”, una lección de síntesis en un “marconigrama”, una organización mental en una “rotativa”, sin que esto le impida poseer –como las mejores familias- un álbum de retratos, que hojea, de vez en cuando, para descubrirse a través de un antepasado… o reírse de su cuello y de su corbata.

                                      “MARTIN FIERRO” cree en la importancia del aporte intelectual de América, previo tijeretazo a todo cordón umbilical. Acentuar y generalizar, a las demás manifestaciones intelectuales, el movimiento de independencia iniciado, en el idioma, por Rubén Darío, no significa, empero, que habremos de renunciar, ni mucho menos, finjamos desconocer que todas las mañanas nos servimos de un dentífrico sueco, de unas toallas de Francia y de un jabón inglés.

                                      “MARTIN FIERRO” tiene fe en nuestra fonética, en nuestra visión, en nuestros modales, en nuestro oído, en nuestra capacidad digestiva y de asimilación.

                                      “MARTIN FIERRO” artista, se refriega los ojos a cada instante para arrancar las telarañas que tejen de continuo: el hábito y la costumbre.

                                      ¡Entregar a cada nuevo amor una nueva virginidad, que los excesos de ayer y de mañana! ¡Esta es para él la verdadera santidad del creador!... ¡Hay pocos santos!

                                      “MARTIN FIERRO” crítico, sabe que una locomotora no es comparable a una manzana y el hecho de que todo el mundo compare una locomotora a una manzana y algunos opten por la locomotora, otros por la manzana, rectifica para él, la sospecha de que hay muchos más negros de los que se cree. Negro el que exclama ¡colosal! Y cree haberlo dicho todo. Negro el que necesita encandilarse con lo coruscante y no está satisfecho si no lo encandila lo coruscante. Negro el que tiene las manos achatadas como platillos de balanza y lo sopesa todo y todo lo juzga por el peso. ¡Hay tantos negros!...

                                      “MARTIN FIERRO” sólo aprecia a los negros y a los blancos que son realmente negros o blancos y no pretenden en lo más mínimo cambiar de color.

                                      ¿Simpatiza usted con “MARTIN FIERRO”?
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                                      ¡Suscríbase usted a MARTIN FIERRO!


                                      (Martín Fierro, Año I, No. 4Buenos Aires, mayo 15 de 1924)


                                      1

                                      No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! —y en esto soy irreductible— no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

                                      Ésta fue —y no otra— la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.

                                      ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?¡María Luisa era una verdadera pluma!

                                      Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres.

                                      ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. “¡María Luisa! ¡María Luisa!”... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

                                      Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

                                      ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes la de pasarse las noches de un solo vuelo!

                                      Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

                                      Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando.


                                      (De Espantapájaros)



                                      EL PURO NO


                                      El no
                                      el no inóvulo
                                      el no nonato
                                      el noo
                                      el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan
                                      y nooan
                                      y plurimono noan al morbo amorfo noo
                                      no démono
                                      no deo
                                      sin son sin sexo ni órbita
                                      el yerto inóseo noo en unisolo amódulo
                                      sin poros ya sin nódulo
                                      ni yo ni fosa ni hoyo
                                      el macro no ni polvo
                                      el no más nada todo
                                      el puro no
                                      sin no.


                                      (De En la masmédula)

                                      23 mayo 2009

                                      Poesía latinoamericana (2): Gilberto Owen (Sinaloa 1904 - Filadelfia 1952)


                                      Y tu retórica

                                      Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras,
                                      cómo dije: "palomas cálidas de tu pecho"?
                                      En sus picos leería: brasa, guinda, clamor,
                                      pero la luz recuerda más duro su contorno
                                      y el aire el inflexible número de su arrullo.

                                      Y diría: "palomas de azúcar de tu pecho",
                                      si endulzaban el agua cuando entrabas al mar
                                      con tu traje de cera de desnudez rendida,
                                      pero el mar las sufría proras inexorables
                                      y aún sangran mis labios de morder su cristal.

                                      Después, si dije: "un hosco viento de despedidas",
                                      ¿qué palabras de hielo hallé sobre mi grito?
                                      No recuerdos, ni angustias, ni soledades. Sólo
                                      el rencor de haber dicho tu estatua con arenas
                                      y haberla condenado a vida, tiempo, muerte.

                                      Y escribiría: "un horro vendaval de vacíos"
                                      la estéril mano álgida que me agostó mis rosas
                                      y me quemó la médula para decir apenas
                                      que nunca tuve mucho que decir de mí mismo
                                      y que de tu milagro sólo supe la piel.


                                      Y tu poética

                                      Primero está la noche con su caos de lecturas y de sueños.
                                      Yo subo por los pianos que se dejan encendidos hasta el alba;
                                      arriba el día me amenaza con el frío ensangrentado de su aurora
                                      y no sabré el final de ese nocturno que empezaba a dibujarme,
                                      ni las estrellas me dirán cuál fue, cabal, mi nombre. Ni mi rostro.

                                      Si no es amor, ¿qué es esto que me agobia de ternura?
                                      Mañana inútil: pájaros y flores sin testigos.
                                      La esposa está dormida y a su puerta imploro en vano;
                                      querrá decir mi nombre con los labios incoloros entreabiertos,
                                      los párpados pesados de buscarme por el cielo de la muerte.

                                      Más no estaré en sus ojos para verme renacer al despertarse
                                      y cuando me abra, al fin, preguntará sin voz: ¿quién eres?
                                      El luto de la casa —todo es humo ya y lo mismo— que jamás habitaremos;
                                      el campo abierto y árido que lleva a todas partes y a ninguna.
                                      ¿A dónde, a qué otra noche, irá el viudo por la tarde borrascosa?


                                      Final

                                      Mañana. Acaso el sol golpea en dos ventanas que entran en erupción.
                                      Antes salen los indios que pasan al mercado tiritando con todo el trópico a la espalda.
                                      Y aún antes
                                      los amantes se miran y se ven tan ajenos que se vuelven la espalda.

                                      Antes aún
                                      ese ángel de la guarda que se duerme borracho mientras allí a la vuelta matan a su pupilo:
                                      ¿Qué va a llevar más que el puñal del grito último a su Amo?
                                      ¿Qué va a mentir?

                                      "Lo hiciste cieno y vuelve humo pues ardió como te amo".

                                      Tal vez mañana el sol en mis ojos sin nadie,
                                      tal vez mañana el sol,
                                      tal vez mañana,
                                      tal vez.

                                      19 mayo 2009

                                      Poesía latinoamericana (1): Roberto Juarroz (Buenos Aires, 1925-1995).

                                      ''El poeta no tiene otra alternativa que inventar o crear otros mundos. La poesía crea realidad, no ficción. Afirmo que la poesía es realidad, y para mí es la mayor realidad posible porque es la que cobra conciencia real de la infinitud.''


                                      Así como no podemos...

                                      Así como no podemos
                                      sostener mucho tiempo una mirada,
                                      tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
                                      la espiral del amor,
                                      la gratuidad del pensamiento,
                                      la tierra en suspensión del cántico.

                                      No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
                                      las proporciones del silencio
                                      cuando algo lo visita.
                                      Y menos todavía
                                      cuando nada lo visita.

                                      El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
                                      ni tampoco a lo que no es el hombre.

                                      Y sin embargo puede
                                      soportar el peso inexorable
                                      de lo que no existe.


                                      Las distancias no miden lo mismo...

                                      Las distancias no miden lo mismo
                                      de noche y de día.
                                      A veces hay que esperar la noche
                                      para que una distancia se acorte.
                                      A veces hay que esperar el día.
                                      Por otra parte
                                      la oscuridad o la luz
                                      teje de tal manera en ciertos casos
                                      el espacio y sus combinaciones
                                      que los valores se invierten:
                                      lo largo se vuelve corto,
                                      lo corto se vuelve largo.
                                      Y además, hay un hecho:
                                      la noche y el día no llenan igualmente el espacio,
                                      ni siquiera totalmente.
                                      Y no miden lo mismo
                                      las distancias llenas
                                      y las distancias vacías.
                                      Como tampoco miden lo mismo
                                      las distancias entre las cosas grandes
                                      y las distancias entre las cosas pequeñas.


                                      No tenemos un lenguaje para los finales...

                                      No tenemos un lenguaje para los finales,
                                      para la caída del amor,
                                      para los concentrados laberintos de la agonía,
                                      para el amordazado escándalo
                                      de los hundimientos irrevocables.
                                      ¿Cómo decirle a quien nos abandona
                                      o a quien abandonamos
                                      que agregar otra ausencia a la ausencia
                                      es ahogar todos los nombres
                                      y levantar un muro
                                      alrededor de cada imagen.
                                      ¿Cómo hacer señas a quien muere,
                                      cuando todos los gestos se han secado,
                                      las distancias se confunden en un caos imprevisto,
                                      las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
                                      y el tallo del dolor
                                      se quiebra como lanzadera
                                      de un telar descompuesto.
                                      ¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
                                      cuando nada, cuando nadie ya habla,
                                      cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
                                      de un mundo que ha perdido
                                      su memoria de un mundo.
                                      Quizá un lenguaje para los finales
                                      exija la total abolición de los otros lenguajes,
                                      la imperturbable síntesis
                                      de las tierras arrasadas.
                                      O tal vez crear un habla de intersticios,
                                      que reúna los mínimos espacios
                                      entreverados entre el silencio y la palabra
                                      y las ignotas partículas sin codicia.


                                      De Poesía vertical.

                                      13 abril 2009

                                      Teresa: Manuel Bandeira (4)

                                      TERESA
                                      La primera vez que vi a Teresa
                                      Descubrí que ella tenía piernas estúpidas
                                      Descubrí también que la cara parecía una pierna
                                      Cuando vi a Teresa de nuevo
                                      Descubrí que los ojos eran mucho más viejos que el resto del cuerpo
                                      (Los ojos nacieron y quedaron diez años esperando que el resto del cuerpo naciese)
                                      De la tercera vez no vi más nada
                                      Los cielos se mezclaron con la tierra
                                      Y el espíritu de Dios volvió a moverse sobre la faz de las aguas.

                                      TERESA

                                      A primeira vez que vi Teresa
                                      Achei que ela tinha pernas estúpidas
                                      Achei também que a cara parecia uma perna
                                      Quando vi Teresa de novo
                                      Achei que os olhos eram muito mais velhos que o resto do corpo
                                      (Os olhos nasceram e ficaram dez anos esperando que o resto do corpo nascesse)
                                      Da terceira vez não vi mais nada
                                      Os céus se misturaram com a terra
                                      E o espírito de Deus voltou a se mover sobre a face das águas.

                                      De Libertinagem.

                                      12 abril 2009

                                      Un museo de la memoria para Blanca Varela

                                      Por: Walter Toscano
                                      Colaboración especial para OTRAS VOCES
                                      Publicado el 15 de marzo en el blog personal de Walter Toscano.

                                      _______________________

                                      Conocí a Blanca Varela por sus poemas publicados hace ya más de una década en el suplemento dominical del diario El Comercio, es decir de la mejor manera que se puede conocer a un poeta.

                                      Y al leerla me invadió una extraña sensación similar a la de estar oyendo el canto de un pájaro salvaje a punto de alzar el vuelo. Un pájaro oscuro con pies de humano, con voz humana -no de hombre o mujer, como suele apreciarse en muchos poetas posteriores a ella sino simplemente humana-, ojos humanos y corazón de pájaro alimentado con esta realidad mal cocida.

                                      Blanca Varela ha muerto, y su desaparición corporal nos desgarra a todos quienes amamos su poesía (nos estamos quedando sin los grandes maestros de la poesía peruana, vida; pero con la hermosísima distancia de sus cuerpos y la cercanía de sus versos)

                                      Mentiría si dijera que la conocí en vida: sus ojos contemplando la tarde mientras la noche comienza a respirar. Y sin embargo, me enseñó cómo atravesar el camino críptico de la vida por medio de su poesía, y a salir ileso luego de ese viaje, y a conocer el círculo de la muerte desembocada otra vez en vida.

                                      Blanca Varela se nos ha ido de los ojos -pero no del centro del corazón-, se nos ha ido de nuestros ojos que reclaman su persistencia con los versos, con sus versos que ahora ululan y nos dicen que su muerte es una de otras falsas confesiones, que el puerto donde se encallan sus flores para el oído es la luz de día que nos perseguirá hasta conducirnos por el camino a Babel hasta terminar convertidos en fantasmas de cada hora.

                                      Estas pequeñas palabras son para ti, Blanca Varela, mi Blanca Varela, mi poeta favorita.

                                      Ahora todo canta a la altura de tu rostro suspendido como una luz eterna entre la noche y la noche, Blanca Varela, mi Blanca Varela, mi poeta favorita, mi más grande fantasma mil veces muerta, recién nacida siempre.

                                      Casa Grande, domingo 15 de marzo de 2009.


                                      POEMAS DE BLANCA VARELA


                                      Curriculum vitae

                                      digamos que ganaste la carrera
                                      y que el premio
                                      era otra carrera
                                      que no bebiste el vino de la victoria
                                      sino tu propia sal
                                      que jamás escuchaste vítores
                                      sino ladridos de perros
                                      y que tu sombra
                                      tu propia sombra
                                      fue tu única
                                      y desleal competidora.

                                      La muerte se escribe sola

                                      la muerte se escribe sola
                                      una raya negra es una raya blanca
                                      el sol es un agujero en el cielo
                                      la plenitud del ojo
                                      fatigado cabrío
                                      aprender a ver en el doblez
                                      entresaca espulga trilla
                                      estrella casa alga
                                      madre madera mar
                                      se escriben solos
                                      en el hollín de la almohada

                                      trozo de pan en el zaguán
                                      abre la puerta
                                      baja la escalera
                                      el corazón se deshoja
                                      la pobre niña sigue encerrada
                                      en la torre de granizo
                                      el oro el violeta el azul
                                      enrejados
                                      no se borran
                                      no se borran
                                      no se borran

                                      Strip-tease

                                      Quítate el sombrero
                                      si lo tienes
                                      quítate el pelo
                                      que te abandona
                                      quítate la piel
                                      las tripas los ojos
                                      y ponte un alma
                                      si la encuentras

                                      09 abril 2009

                                      Jacqueline: Manuel Bandeira (3)

                                      Jacqueline

                                      Jacqueline murió niña.
                                      Jacqueline muerta era más bonita que los ángeles.
                                      Los ángeles!... Bien sé que no los hay en parte alguna.
                                      Lo que hay es mujeres extraordinariamente bellas que mueren aún niñas.

                                      Hubo un tiempo en que miré hacia tus retratos de niña como miro ahora la pequeña imagen de Jacqueline muerta.
                                      Eras tan bonita!
                                      Eras tan bonita, que merecerías haber muerto en la edad de Jaqueline.

                                      -Pura como Jacqueline.


                                      Jacqueline

                                      Jacqueline morreu menina.
                                      Jacqueline morta era mais bonita do que os anjos.
                                      Os anjos!... Eu sei bem que não os há em parte alguma.
                                      Há mulheres extraordinariamente belas que morrem ainda meninas.

                                      Houve tempo en que olhei para os teus retratos de menina como olho agora para a pequena imagem de Jacqueline morta.
                                      Eras tão bonita!
                                      Era tão bonita, que merecerias ter morrido nada idade de Jacqueline

                                      -Pura como Jacqueline.

                                      De Estrela da manhã.